Un millón de personas se dedican cada día a desenterrar historias en Internet. Son los usuarios de Digg, una página web que nació hace ahora dos años y donde los visitantes envían noticias y, después, las votan y comentan. Como Digg, las españolas Menéame y Fresqui forman parte de una nueva hornada de webs de noticias que no tienen un control editorial jerárquico, sino que dejan que sean sus propios usuarios los que envíen las informaciones que les interesan y, después, decidan si deben ir en portada. “Es un sitio de noticias populares donde el poder no está en un editor, sino en miles de usuarios, que reúnen de forma democrática las noticias más interesantes”, resume Alex del Castillo o Alex DC, fundador de Fresqui. El funcionamiento de estos sitios, en todo caso, empieza a ser criticado por las dudas sobre de quién es la responsabilidad de lo que se publica y porque “el medio democrático digital”, como se autodenomina Digg, comienza a parecerse a una oligarquía. Continuar leyendo ‘La polémica de la nueva ‘democracia’ en Internet’